REORGANIZACION DEL BLOG

MENSAJE


Recuerden:






Un mensaje desde el sentimiento y el agradecimiento a todos por acompañarnos 


SEAN FELICES!!!!

NO VENGAS, NAVIDAD

No vengas, Navidad,
que es muy temprano todavía,
las madres están temblando
en el sol del mediodía
y los niños en las calles
vagan solos, sin comida
y el campesino, aunque quiera,
no puede deletrearte en las vitrinas.


No vengas, Navidad,
como insulto a la pobreza,
no llenes de caros licores
a los ricos de la empresa,
ni ufanes a sus señoras
con perlas y con diamantes.

No vengas, Navidad,
ten compasión, no vengas.
No queremos combinaciones
de contrastes humillantes
con sedas finas de china
y manta vieja y zurcida,
con pavos de muchas marcas
y sal en una tortilla.

No vengas, Navidad,
danos un tiempo todavía,
recuerda que existen muchos
que sufren con tu venida
sacando de sus pañuelos
monedas envejecidas
para comprarle al mundo
una parte de tu alegría.

Recuerda que somos tantos
sumidos en la miseria
y anhelamos saborearte
con bebidas y con torrejas,
con juguetes y conservas,
para que nuestros hijos sientan
el calor de Nochebuena
en la pólvora sonora
que los ricos siempre queman.

No te muestres, Navidad,
en pléyades de alegres venaditos
portando juguetes, campanillas y trineos
por las residencias de los niños ricos;
tu presencia entre los nuestros
todavía no concibe
que se afame en los estantes luminosos
a un San Nicolás de lanas revestido
y se margine de realezas al glorioso
desnudo Niño Dios con frío.

No vengas, Navidad,
no te entendemos todavía.

PABLO NERUDA



Hay...sos...quiero

Hay cosas que quiero decir y callo.
Hay cosas que conozco y olvido.
Hay cosas que siento y las ahogo.
Hay cosas que me acercan y me voy.

Sos mi dueño y quiero libertad.
Sos mi pasión y quiero amor.
Sos mi luz y me escondo en las sombras.

Quiero tus besos y no los tengo.
Quiero mi cuerpo y es tuyo.
Quiero calor y es invierno.
Quiero beber y el oasis esta seco


Gardenia

Silencios




Heridas del alma son los silencios
Sobre todo los que aparentan calma
Pagaran su precio con hondas cicatrices,
cubiertas por el velo de sonrisas felices

En este triste instante no tengo que decirte
Solo puedo escucharte, encerrada en el silencio
Voy a pagar el precio de esas heridas,
sin cubrirlas con mascaras de alegría


Gardenia